Receta perfecta para iniciar a los niños en la cocina, pocos ingredientes, se prepara con las manos y siempre sale bien!!

INGREDIENTES

– 250 gr. de remolacha cocida
– 100 gr. de zanahoria pelada
– 250 gr. de harina
– 180 gr. de azúcar
– Una cucharada sopera de levadura
– Tres huevos
– Tres cucharadas soperas de leche
– 150 mililitros de aceite de girasol (unas diez cucharadas soperas)

PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180°C.

Licuamos la remolacha. Si no tenemos licuadora podemos pasarla por la batidora y con un trapo limpio, hacer una bola y exprimir el excedente líquido. Por otro lado, rallamos la zanahoria y reservamos.

En un cuenco añadimos la harina, la levadura y el azúcar. En otro, mezclamos los huevos, el aceite, la leche, la remolacha y la zanahoria.  Esta mezcla la incorporamos al cuenco donde tenemos la harina y mezclamos muy bien.

Vertemos todo en un molde previamente enmatequillado y enharinado y lo dejamos en el horno durante una hora.